miércoles, 1 de julio de 2009
Comunidades Virtuales de Aprendizaje como herramienta didáctica para el apoyo de la labor docente.

Las nuevas generaciones se ven inmersas en un contexto mediático y tecnológico más competitivo, que demanda de forma inmediata nuevas habilidades y conocimientos del uso de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (NTIC’s). En suma, en el ámbito educativo ahora se requiere de una alfabetización tecnológica.
La importancia de implementar comunidades virtuales en la formación docente radica en crear nuevos ambientes de aprendizaje que le permiten al profesor tener acceso a la tecnología y utilizarla como una herramienta didáctica, que apoye a la enseñanza, contribuyendo de forma significativa al mejoramiento de su calidad y efectividad, además de proporcionar un desarrollo profesional a través del trabajo colaborativo con otros profesores.
La formación y capacitación docente para el manejo de Comunidades Virtuales de Aprendizaje debe contemplar, además de la alfabetización tecnológica el acceso y manejo de la tecnología, el desarrollo de aprendizajes cooperativos y colaborativo, el acceso a foros de expresión y el abordaje de temas de actualidad e interés para el desempeño pedagógico.
Inicialmente la comunidad virtual se generó con fines comerciales, recreativos y culturales, sin embargo, las potencialidades que ofrecía no eran explotadas debido a que la educación informal que proporcionaban rebasaba la utilización de las mismas, pues docentes y alumnos empezaron a utilizarlas como un medio de aprendizaje y retroalimentación a sus aprendizajes formales. Esto propicia que las comunidades virtuales empiecen a operar de portales comerciales como comunidades virtuales de aprendizaje y que los docentes las incorporen paulatinamente como estrategia didáctica dentro de su práctica docente.
Al convertirse las comunidades virtuales de aprendizaje en una nueva estrategia educativa se flexibilizan los ambientes de enseñanza y crean nuevas formas de interacción entre profesores y alumnos. Dicha interacción se promueve por medio de técnicas de aprendizaje cooperativo y colaborativo, enseñanza de pares, grupos de discusión, seminarios, aprendizaje por experiencia, laboratorios, trabajo de campo, aprendizaje centrado en problemas, escritura y comunicación a lo largo de todo el currículo, reflexiones continuas, autoevaluación, entre otras.
De esta forma, el reto para este nuevo siglo será desarrollar procesos formativos dirigidos a que el profesor aprenda a aprender (es decir, adquiera las habilidades para el autoaprendizaje de modo permanente a lo largo de su vida); sepa enfrentarse a la información , es decir, buscar, seleccionar, elaborar y difundir aquella información necesaria y útil, trabajar en equipo con otros profesores, formando el mismo su propia comunidad en función de sus intereses académicos, de manera tal que el propio docente comience a experimentar nuevos ambientes de aprendizaje con el fin de mejorar su desarrollo profesional y por ende su labor con los alumnos.
Por todo lo anterior es que se hace indispensable instrumentar en el ámbito de la educación, un modelo de Capacitación Docente bajo la estrategia de “Comunidades Virtuales de Aprendizaje,”. Dicha estrategia permitirá a la comunidad educativa tener acceso a la tecnología y utilizarla como una herramienta didáctica para apoyar los procesos pedagógicos, contribuyendo de forma significativa al mejoramiento de la calidad y efectividad de la enseñanza.
Sin embargo, es importante destacar que para implementar cualquier estrategia de capacitación docente en el manejo de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación, resulta indispensable evaluar el nivel de alfabetismo tecnológico de los profesores, para que a partir de estos resultados, se diseñen cursos que respondan verdaderamente a las necesidades reales de los destinatarios.
El programa de capacitación que se implemente deberá enfocarse a que los docentes aprendan aprendiendo el uso de las nuevas tecnologías a través de ambientes de comunidades virtuales de aprendizaje. De tal forma que este mismo modelo pueda ser instrumentado en su práctica educativa.
bibliografia:
http://www.funredes.org/mistica/castellano/ciberoteca/participantes/docuparti/esp_doc_72.html
APLICACION DE LAS COMUNIDADES VIRTUALES
Las comunidades virtuales de profesorado por áreas o intereses afines son uno de los mejores instrumentos para fomentar la innovación y la integración curricular de las TIC; también una buena fuente de actualización y formación continua. Un ejemplo a seguir es Webheads in Action , comunidad virtual de práctica de profesorado de idiomas cuyo objetivo común es el uso de las aplicaciones CMO y las nuevas tecnologías en general para el aprendizaje de idiomas.
que son las comunidades virtuales??????????
virtual a aquella comunidad cuyos vínculos, interacciones y relaciones tienen lugar no en un espacio físico sino en un espacio virtual como Internet.Agregacion social que emerge de la red cuando un numero suficiente de personas entablan discuciones publicas durante un tiempo lo suficientemente largo con suficiente sentimiento humano para formar redes de relaciones personales en el ciberespacio.
http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidad_virtual
Según Wenger, McDermott y Snyder (2002) una comunidad de práctica (CP) es “un grupo de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas o un interés común acerca de un tema, y que profundizan en su conocimiento y pericia en esta área a través de una interacción continuada”. Uno de los factores clave de su éxito es el moderador o facilitador (estos autores lo denominan coordinador), que es una pieza determinante a la hora de garantizar el funcionamiento de las CP, sobre todo en el caso de las CP virtuales. Su misión es promover la participación y gestionar los contenidos intercambiados entre los miembros de la CP, identificar los contenidos relevantes y almacenarlos de manera adecuada para facilitar su recuperación. Desde las publicaciones de E. Wenger y J. Lave, como creadores e impulsores de esta forma de aprendizaje (influenciadas las comunidades de práctica por la gestión de las organizaciones y su gestión del conocimiento), esta, por primera vez, se puede considerar por primera vez social y generado de forma colectiva. En 1998 Wenger ya fijó tres premisas o dimensiones en las que se deben asentar las CP: un compromiso mutuo, una empresa conjunta y un repertorio compartido. Se debe diferenciar de otras formas de equipos, predominando aquí la autorregulación y autogestión dentro de un ecosistema informal.
Las comunidades de práctica virtuales, para algunos autores, son “semi-comunidades” ya que pierden uno de los aspectos más importantes de la comunicación (en este caso se trata de comunicación mediada por ordenador) que es el cara a cara para darle al canal más veracidad. En la última década esto está cambiando debido a los avances de las herramientas de software social. Hay plataformas donde se pueden establecer comunicación escrita, hablada e incluso “simbólica”, como es el caso de Second Life o de otro entorno de mundos virtuales.
http://www.mta.udg.mx/contenidos/931/
http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidad_virtual
Según Wenger, McDermott y Snyder (2002) una comunidad de práctica (CP) es “un grupo de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas o un interés común acerca de un tema, y que profundizan en su conocimiento y pericia en esta área a través de una interacción continuada”. Uno de los factores clave de su éxito es el moderador o facilitador (estos autores lo denominan coordinador), que es una pieza determinante a la hora de garantizar el funcionamiento de las CP, sobre todo en el caso de las CP virtuales. Su misión es promover la participación y gestionar los contenidos intercambiados entre los miembros de la CP, identificar los contenidos relevantes y almacenarlos de manera adecuada para facilitar su recuperación. Desde las publicaciones de E. Wenger y J. Lave, como creadores e impulsores de esta forma de aprendizaje (influenciadas las comunidades de práctica por la gestión de las organizaciones y su gestión del conocimiento), esta, por primera vez, se puede considerar por primera vez social y generado de forma colectiva. En 1998 Wenger ya fijó tres premisas o dimensiones en las que se deben asentar las CP: un compromiso mutuo, una empresa conjunta y un repertorio compartido. Se debe diferenciar de otras formas de equipos, predominando aquí la autorregulación y autogestión dentro de un ecosistema informal.
Las comunidades de práctica virtuales, para algunos autores, son “semi-comunidades” ya que pierden uno de los aspectos más importantes de la comunicación (en este caso se trata de comunicación mediada por ordenador) que es el cara a cara para darle al canal más veracidad. En la última década esto está cambiando debido a los avances de las herramientas de software social. Hay plataformas donde se pueden establecer comunicación escrita, hablada e incluso “simbólica”, como es el caso de Second Life o de otro entorno de mundos virtuales.
http://www.mta.udg.mx/contenidos/931/
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